Siendo
la ética la ciencia aplicada al arte de vivir, y la moral el
conjunto de hechos sicológicos que dignifican la vida, nada se opone a que pensamos, en el sentido de aplicar conjuntamente la moral y
la ética a la profesión contable para constituir lo que se ha de llamar Moralética.
2.1.
BASE DE APLICACION DE LA ETICA
Todas
las carreras liberales tienen que estar ajustadas a normas fundamentales
tendientes a su perfeccionamiento moral. En esta virtud, la carrera de
contabilidad no escapa a estos lineamientos porque mientras mejor formación
ética tienen sus ejecutores, en esa misma proporción habrá una mejor aplicación
de las reglas que hacen un cumplimiento eficaz de la carrera.
Toda
actividad del contador debe ajustarse armónicamente a las normas de moralidad,
para de esta manera darle prestigio, enaltecer la carrera y por consiguiente
merecer la aceptación general en el ámbito donde es aplicada.
2.2.
RESUMEN DEL DESARROLLO HISTORICO DE LA MORAL
La
moral, antes de ser normativa y de ser una forma imperativa del bien social,
tuvo su asiento indiscutiblemente en la conciencia humana. La moral apareció en
forma congénita en el hombre, de manera instintiva.
Los
grandes precursores de este arte fueron: Kant, Platón, Sócrates y otros que
por razones de espacios en la elaboración de este trabajo, no mencionaremos,
pero que tuvieron gran incidencia en el desarrollo de esta disciplina.
Una
de las principales contribuciones de los griegos a la teoría moral y a la
filosofía en general, es la extraordinaria variedad de problemas que plantearon
y discutieron en términos claros y simples, aun en un lenguaje admirable.
La
idea de una ley moral, universal y divina, enraízada en la naturaleza de las
cosas, encontró su expresión más cumplida en los estoicos, la escuela fundada
por Zenón y que tomó el nombre del pórtico donde éste enseñaba y quien
se hizo célebre por la severidad de su moral.
Según
los estoicos nada hay bueno, sino la virtud; nada malo, sino el vicio. La
virtud es la felicidad, el vicio es la desdicha. La virtud es sabiduría, el
vicio insensatez.
2.3.
FORMACION DEL C.P.A.
La
formación surge de acuerdo a las necesidades de cada individuo que trata de
obtener un título universitario. El C.P.A. es la secuencia de los conocimientos
que se van adquiriendo escalonadamente, deben estar revestidos de la ética,
o sea la aplicación de la moralidad, para una aplicación futura y efectiva de
la Carrera. Existen múltiples factores que contribuyen a la formación del
C.P.A., como son: La vocación y orientación.
2.4.
FORMACION HUMANA Y TECNICA.
El
C.P.A. basa su personalidad en dos elementos esenciales: técnica del trabajo
y calidad humana. El primer término implica una preparación académica que
comprende conocimientos de contabilidad, matemática, economía y ciencias
afines, y el segundo que de manera alguna cede información al primero,
presupone la existencia de ciertas normas morales sin la cual el C.P.A. no
merecería el crédito que justifica su razón de ser.
Las
actuaciones del C.P.A. se clasifican en técnicas y éticas. La técnica se
adquiere con el estudio, la ética se adquiere con la práctica habitual de los
principios morales que la sociedad estima esenciales para depositar su
confianza en un individuo. La técnica sólo hará, en el mejor de los casos, un
buen factor, pero n o basta para cimentar una personalidad profesional. Por
otra parte, la integridad y honradez del C.P.A. serán las bases de sus
actividades profesionales y las que en mayor grado contribuirán a formar una
clientela; integridad para investigar la verdad y honradez para exhibirlas.
2.5.
LA ETICA APLICADA A LA PROFESION CONTABLE.
La
ética representa las características humanas ideales o de autodisciplina en
exceso, de las exigidas por la ley.
En
el caso de los C.P.A. profesionales, puede considerarse la ética como un
sistema de principios morales y la observancia de reglas para gobernar las
relaciones con los clientes, el público y otros contadores públicos, y está
relacionada con la independencia, autodisciplina e integridad moral del
profesional.
Con
este fin los miembros o asociados del Instituto de Contadores Públicos
Asociados (ICPA) deberán en todo momento de acción, guardar estricto secretode
los asuntos de sus clientes, esforzarse constantemente para mejorar su
habilidad profesional, observando las Normas Internacionales de Auditoría
Generalmente Aceptadas (NIA), promover las formas más completas y comprensibles
en el informe financiero, sostener la dignidad y el honor de la profesión, y
mantener altas normas de conductas profesionales.
La
moral profesional es una aplicación de la moral a la profesión, o mejor dicho
el profesional que es el hombre y puede ser cristiano con una función que
cumplir en sociedad. No deben ser distintos los principios que rijan la moral
del profesional en cuanto tal, de los principios que han de regir la vida de
cualquier mortal, puesto que la moral como la verdad no pueden
ser más que una.
Entre
los protagonistas de las ciencias económicas o del proceso económico se destaca
el contador como árbitro, y en cierto modo responsable de los métodos
administrativos y como el autor, consciente de las informaciones, las cuales
fundamentalmente requiere la economía.
El
papel de la contabilidad es iluminar la administración para que opere de la
mejor forma posible, en su doble carácter de acción y razonamiento.
Mucho
depende de la capacidad y responsabilidad de los contadores, porque si el
comercio y la administración consisten en el manejo técnico de los bienes y
servicios, la función de los contadores tiende a orientar esa acción.
La
función del contador, en el sentido estrictamente profesional, nos enseña don
Rafael Alonso y Prieto: "Se condensa en dos términos":
-
La mayor trascendencia.
-
La que propone mayor responsabilidad al contador.
El
CPA tiene la obligación de la consagración y el adiestramiento, haciendo
conciencia de sus propias funciones. Si de él depende el rumbo de la empresa,
con su sinceridad, lealtad y capacidad deriva la apreciación de un patrimonio
cualquiera que sea, según su acción en la particularización, podrá ser
considerado este profesional como un fruto superior o no.
Existen
tres requisitos impuestos a la información para la toma de decisiones administrativas :
•
Significación.
•
Oportunidad.
•
Veracidad.
La
función intelectual del contador es operar en la realidad con arreglo de las
esencias y principios de la ciencia, para, de manera responsable, iluminar la
administración y las decisiones que tiene que tomar en las empresas.
El
Código de Etica Profesional es explícito con el papel del contador público al
servicio del sector privado, en cuanto a su integridad y lealtad con las
empresas.
2.6.
NORMAS ETICAS EN LAS RELACIONES LABORALES.
Cuando
nos reunimos para plantear nuestro tema EL CONTADOR FRENTE AL DEBER MORAL Y
LAS DECISIONES ADMINISTRATIVAS pudimos apreciar los problemas éticos y
morales a los cuales la práctica de la contaduría pública está sometida.
Hablaremos
de las normas éticas, empezando por:
2.6.1.
La Conciencia moral del CPA.
La
ley es la norma de lo que debe hacerse como bueno y evitarse como malo, por eso
es que el contador se encuentra en una encrucijada cuando se le ordena que
altere, que maquille o desvíe informaciones que de alguna manera beneficiará a
la compañía, se pone en juego su moralética y su puesto dentro de la
organización.
La
conciencia del CPA se forma instruyéndola convenientemente, educándola con
esmero, haciendo lo posible porque conserve su rectitud nativa, y si ésta es
recta, nos dicta lo que es conforme a la ley, por lo que estamos obligados a
omitir lo que ella prohibe, porque la conciencia es la norma de nuestras
actuaciones.
El
CPA es responsable de sus actos libres, por tanto sólo es responsable del mal
cometido, ya sea por acción, ya sea por omisión o porque lo ha querido
libremente, si éste ha sido el dictado de su conciencia.
El
profesional que se entregue al creciente interés que despiertan las normas
éticas y los principios fundamentales de la profesión, dejará de sentir en su
conciencia la amargura y la decepción que le producirán actos, hechos,
recuerdos de su vida realizados con inconscientes desenvolturas, creyéndolos
justos y morales, y creyendo que no procedió con error.
2.6.2.
Comportamiento del CPA Frente a sus Colegas.
Lo
ideal en las relaciones de los contadores públicos con todos aquéllos que
laboran dentro de la función contable, ya sea éstos empleados en la industria,
comercio, firmas y otros, o sea que ofrezcan sus servicios de manera
independiente, sería de que existieran vínculos de compensación y no de
competencia.
EL
CPA tiene para con sus colegas, en mucha mayor proporción que para el resto de
sus semejantes, el deber de ser justos y honrados.
•
Compañerismo :
Entre
los profesionales debe existir la armonía y estimación, pues éstos son el
resultado de las buenas relaciones producto de las actuaciones civilizadas
regidas por normas preestablecidas.
•
Solidaridad :
Somos
solidarios de hechos con la sociedad en que vivimos. El CPA realiza un acto
solidario cuando cumple con los principios y normas que rigen el ejercicio de
la profesión y se une, a fin de que sus metas y objetivos se materialicen de
una manera real y positiva.
•
Respeto mutuo:
El
respeto mutuo es una de las normas más importantes que deben cumplir los
C.P.A., porque es así como damos muestras de apego a los más elementales
principios éticos. Debe prevalecer su trato sincero y honorable.
El
descrédito de la profesión y el interés personal de dañar la reputación de los
colegas, con calumnias, manifestando sus defectos, su falta de credibilidad
ante la gerencia, culpando a éstos de los errores que cometen en la empresa por
no tomar en serio las consideraciones que el CPA hace a la hora de la toma de
decisiones, es faltar al respeto.
2.6.3.
Comportamiento del CPA Frente a sus Clientes.
El
comportamiento que debe exhibir el CPA frente a su cliente o empleador es una
conducta cordial y respetuosa. Es a éste que le corresponde actuar
correctamente por la formación superior que ha adquirido, haciendo que su
comportamiento con los clientes de la información contable se asemeje de
acuerdo con las normas dictadas.
El
CPA tiene una responsabilidad moral consigo mismo, con la profesión, con los
colegas y con la sociedad; así que, no debemos dejarnos maniatar por los
dueños, los accionistas y acreedores de la empresa en donde estemos realizando
una labor, sólo el CPA sabe el problema moral que corre si acepta las
decisiones administrativas que de alguna manera tienen influencia en la
información que éste tiene que presentar.
•
Cordialidad:
Es
una fuente generadora de buenas relaciones, la cual debe mantenerse frente a
los clientes de una manera sincera.
•
Respeto:
El
profesional está obligado a respetar los acuerdos a los que ha llegado con el
cliente, empresa o casa en la cual labora. Ninguna empresa debe abusar de la
generosidad del CPA para basar sus equívocos en el mal manejo de sus
operaciones financieras, tomando decisiones e imponiendo la misma al CPA para
beneficio de la compañía.
•
Seriedad:
Todo
contador debe ser caballeroso. Sus acto y conducta
deben hablar por él, en el día a día de los quehaceres de la profesión éste
debe presentar las más altas credenciales de seriedad.
2.6.4.
Responsabilidad profesional.
El
CPA cuyas opiniones sobre estados financieros pueden influir en la adopción de
importantes decisiones financieras. Siempre ha sido plenamente consciente de
sus responsabilidades hacia terceros cuando desempeña su función de dar fe, y
deberá desempeñar sus labores en una forma comparable con las
desarrollados por cualquier miembro de la profesión.
Ignorar
algunas normas no excusa su omisión al cumplir un compromiso profesional. El
público tiene derecho a esperar un trabajo cuidadoso y ordenado del CPA, y el
error que éste puede cometer en condiciones similares, puede ser perdonado,
pero sólo cuando sea de buena fe y sin que exista relación alguna con la
actitud conocida, deseo de un cliente o cualquier otro motivo profesional,
porque éste es responsable del trabajo de su personal.
2.7.
TEORIA MORAL DE LA EMPRESA
La
empresa es la unidad social productora. La importancia que va adquiriendo y que
para la moral tiene el desarrollo de la teoría social de la empresa, exige que
se diga algo de ella.
Toda
entidad cuya actividad comercial es su medio de subsistencia, es una empresa
con personalidad jurídica, la que puede ser demandada y demandar.
2.7.1.
Moral de la Empresa en sí Misma.
La
empresa, constituida por elemento humano y dirigida
necesariamente por ellos, tiene una moral. Del mismo modo que es una persona
jurídica, en el orden de los derechos y deberes frente a terceros y frente al
Estado, lo es también por las mismas razones frente a Dios.
No
basta decir que la empresa como tal no tiene alma, porque es la empresa
concreta en sus dirigentes, propietarios y trabajadores, la que tiene alma y la
que en sus actos ejercen responsabilidad.
La
preocupación de los accionistas, administradores y acreedores, todos y cada uno
con un interés en particular en la empresa, provocan que cuando la empresa
presenta problemas, toman decisiones equivocadas que afectan la moral de la empresa
en sí misma y la del personal que tiene mucho que ver con la información
financiera que proveen, la moral de estos profesionales se ve entre la espada y
la pared. El CPA se enfrenta cada día más a una realidad que pone a prueba su
moralética frente a las decisiones de los que tienen el control de poder
decidir dentro de las empresas.
2.7.2.
Moral de los actos de la empresa.
Todos
los actos de la empresa deben estar impregnados de ambas finalidades para que
sean lícitos:
• Finalidad de lucro y de ganancia a la que aspira la
empresa.
• Finalidad social o de ayuda al bienestar social.
Consecuentemente
con estas ideas se ha de decir que cuanto los actos de la empresa mejor cumplan
sus dos finalidades, económica y social, son tanto más lícitos y cristianos.
Cuando
la moral de la empresa está en juego debido a :
a)
Falsedad y duplicidad de la información financiera.
b)
Operaciones financieras dudosas.
c)
Evasiones fiscales.
d)
Ocultaciones de bienes y declaraciones juradas.
e)
Otros.
Se
pone en juego la moral de los responsables de elaborar dichas informaciones
(gerente financiero o contralor). Con la basta experiencia que éste posee llega
a ocupar uno de estos puestos dentro de la organización; se juzga al
profesional de como a podido prestarse a tan semejante atropello a los
principios moraléticos acatando semejantes decisiones.
Nosotros
entendemos que cuando en nuestro desarrollo profesional alcanzamos una posición
de relevancia, se debe luchar por mantenerla y, ocasionalmente, por mantener el
status logrado. Muchos profesionales tienden a cometer los errores más arriba
enunciados.
Debemos
tratar de salir triunfante de todas y cada una de esta prueba que nos pone el
destino y vencerlas poniendo en alto el nombre de la carrera de contabilidad y
nuestra moral.